
La noche del pasado miércoles 10 de febrero hacía tal frío en Madrid que aguantar estoicamente la apertura de puertas del club Charada era tarea de valientes. La noche prometía emociones y el mejor synth pop en un club que cada vez cuenta con más acólitos en sus noches Zombie. El cartel no era para menos. La mini gira europea que traía a Desire y a los muy queridos y esperados Glass Candy, sobre todo por su caida a última hora del cartel del último Fib.



resulta curioso observar el myspace de Joe Crepúsculo, donde define su música como "Pop, electroacústica, y de sanación – meditación", además de definirse a sí mismo como “trobador techno”. Y lo cierto es que sus canciones tienen algo que invitan a ser escuchadas. Por lo tanto, no podíamos perdernos ver en directo una de sus actuaciones, y menos teniendo el precio simbólico de 2€. Deberían de ser todos los conciertos iguales, de esta manera seguro que mucha más gente acudiría a ver música en directo.
Diversión, dolor de cuello y heridas en los pies; pero por encima de todo, insisto: diversión. Si tuviese que hacer un micro-resumen de lo que fue la actuación de la banda Plushgun el pasado 14 de noviembre en la sala Sidecar de Barcelona, seguramente no encontraría otra forma de describirlo que no fuera esa. Pero por suerte o por desgracia, no he de ceñirme a una simple frase y puedo explayarme un poquito más, un poquito bastante más. Así que vamos a intentar hacerlo bien. No ha transcurrido demasiado tiempo desde que algunos privilegiados tuvimos la oportunidad de disfrutar de la presencia de la banda de Brooklyn sobre las “tablas” del mismo escenario en Sidecar. Y ahora, ocho meses después, han vuelto en lo que ya es su gira oficial por territorio europeo, que les ha llevado por tierras españolas y germanas durante casi veinte días.












